lunes, 12 de octubre de 2020

UNA SOLUCION POSIBLE PARA ALIVIAR EL PROBLEMA DEL DOLAR

 


No soy economista. Soy apenas un lector de diarios que piensa. Lo aclaro de antemano para evitar críticas furibundas. Puede que lo que vaya a decir a continuación carezca de sentido, aunque yo creo que puede servir al menos para invitar a la reflexión.

 Luego de observar un poco, me he dado cuenta que el gobierno se preocupa mucho por evitar la fuga de dólares por vías espurias, pero se olvida de un hecho fundamental.

Una de las principales vías por las que los dólares se volatilizan es la construcción de vivienda, mejor dicho la venta de viviendas nuevas. De hecho, basta abrir el diario para ver los anuncios promocionando el “dólar ladrillo”.

¿En qué consiste esto?

Pues es muy simple: invertir en pesos (comprando materiales en pesos, pagando mano de obra en pesos, comprando grifería y mobiliario en pesos) y luego vender en dólares billete.  La maniobra se completa volatilizando esos dólares al exterior.

Por ese canal, el país pierde al año miles de millones de dólares de reserva, ya que para adquirir una propiedad, los argentinos deben ahorrar penosamente en dólares para entregarlos al vendedor al momento de adquirir una vivienda.

Hay que aclarar un punto fundamental: si una persona compró su vivienda en dólares, al momento de venderla es injusto que no pueda recuperar los dólares que invirtió. Es una variante de “el que depositó dólares, recibirá dólares”, un principio de equidad que debe ser respetado.

Por lo tanto, la venta en dólares de una propiedad oportunamente comprada en dólares debe garantizarse, para garantizar el derecho del depositante en dicho bien.

Sin embargo, para el caso de la venta futura de edificios nuevos, que se contruyen en pesos, no existe ningún justificativo para que el constructor exija su pago en dólares billete.   

Y me refiero al pago, no a la cotización.

Porque si la propiedad es refugio de valor, no está mal que su valor esté ligado al precio del dólar como patrón de referencia. Pero mientras las transacciones de compra y venta para esas unidades nuevas- las construídas en pesos- se realicen en pesos, entonces no habrá posibilidad de que por esa vía se fuguen los dólares que el país necesita para fines más provechosos.

Y en caso de que el constructor decida comprar los dólares él mismo con los pesos recibidos, será mucho más fácil controlar esta compra hecha por pocos que el atesoramiento de millones de argentinos.

Resumiendo:

Para las propiedades viejas adquiridas en dólares, puede permitirse al vendedor que exija el pago en dólares, porque “el que depositó dólares recibirá dólares”.

Para las propiedades nuevas construídas con pesos, se debe obligar al vendedor a aceptar el pago en pesos. De ese modo, aunque la cotización de la propiedad siga atada al dólar, el ahorrista no se verá en la necesidad de ahorrar en dólares billete si quiere comprar una vivienda. Y podría activarse el mercado de créditos en pesos.

Por otro lado, si el vendedor recibe esa enorme cantidad de pesos y decide ir a comprar dólares, será mucho más fácil controlar a unos pocos compradores de dólares que a una enorme masa de ahorristas desesperados por comprar dólares. La dificultad de pasar estos pesos a dólares haría crecer la masa de dinero en pesos disponible para reingresar al mercado de crédito para la adquisición de más viviendas.

¿Cómo se podría hacer todo esto operativamente?

 Muy fácil. Al momento de habilitar una obra nueva, se le asignaría un código de identificación único, que permitiría saber a los compradores que dicha obra debe abonarse en pesos. Eso no impide al ahorrista comprar dólares “virtuales” en el banco para no perder valor de ahorro contra la inflación, pero ya no necesitará retirarlos porque nunca va a necesitar el dólar “billete” para hacer la transacción que tiene en la mira. Es más, los bancos podrían habilitar una cuenta en dólares especial únicamente destinada a la compra de vivienda, y los dólares de esa cuenta tendrían únicamente una existencia virtual, no pudiendo salir en forma de dólar billete.

Una medida tan sencilla permitiría descomprimir la angustia y la presión sobre el dólar billete, y como dije antes, generaría un mercado de excedentes en pesos que retroalimentaría el mercado de crédito.

Espero con esta reflexión haber sido de alguna utilidad.

 

 

 

 

1 comentario:

  1. una posible y buena idea para poder aliviar la crisis en la que entra en dólar, para completar mi meta de ahorro utilizo el cambio cupo dólar, me da muchas ventajas

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