viernes, 13 de agosto de 2021

POR QUÉ EL KIRCHNERISMO NO ES PERONISMO- Parte I

 

 Por Jorge A. Tizón (jorgeatizon@gmail.com)

El 22 de marzo de 2021 Alberto Fernández, actual presidente de la Nación por la coalición kirchnerista “Frente de Todos”, asumió la presidencia del Partido Justicialista (peronista) a nivel nacional. Surge la pregunta: ¿quién lo votó?  Responden que hay una tradición “no escrita” que marca que cuando el justicialismo está en el gobierno el presidente de la nación es el jefe partidario. 

Para los peronistas de Perón y cualquier persona  con un poco de información y cultura política, es más que obvio que el kirchnerismo no es peronismo.

Pero los kirchneristas insisten en ponerse la camiseta peronista. Lo hacen desde todos los medios posibles, lo discursivo y lo gestual (como el uso exagerado de la V de la victoria -que dicho sea de paso es un símbolo universal de victoria).   Jamás mencionan a Perón, el fundador del partido, ni tampoco dan a conocer su vasta obra realizada en tiempo récord (nueve años de gobierno y tres de secretario de Trabajo), salvo cuando sacan de la galera alguna de las conocidas frases del líder –intencionalmente fuera de contexto- y las  encajan en sus monólogos políticos, creando confusión y avivando la actual grieta.

Por supuesto que en esta  babel politiquera hay una gran responsabilidad de los mismos peronistas (¿quedan políticos verdaderamente  peronistas?) que con tal de mantener un cargo se dejaron fagocitar por el kirchnerismo, que habla mucho de Néstor y Cristina, y poco y nada de Perón. Basta ver la portada web del PJ.



El peronismo surgió en 1945 de manera imprevista y sin una historia detrás, luego de la devastadora década infame que se había iniciado en el país en 1930. Se formó con radicales (forjistas y renovadores), socialistas y algún que otro conservador. De hecho el vicepresidente de los dos primeros mandatos de Perón fue el radical Hortensio Quijano, hasta su muerte.

El kirchnerismo  nació como una coalición de gobierno cuando Nestór Kirchner asumió la primera presidencia en 2003, luego de la crisis política y económica de diciembre de 2001. En tanto coalición, formó gobierno con peronistas, radicales y partidos menores: recordemos que el radical Julio Cobos fue vicepresidente de Cristina Kirchner en 2007-2011. 

Todo esto es aceptable.

Lo que no es admisible es la usurpación de identidad partidaria. Es como que el gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof -de ideología marxista, pero insólitamente vicepresidente del Partido Justicialista nacional- dijera ahora que es radical y empezara a usar la boina blanca y a vivar a Hipólito Yrigoyen. Seguramente los radicales le saldrían al cruce. No sabemos qué haría Ricardo Alfonsín (h), hoy embajador en España por el gobierno de los Fernández. 

Para peor, los kirchneristas interesados en camuflarse de peronistas han encontrado aliados impensados en su tarea de infiltración. Hay políticos y divulgadores de información que alimentan intencionadamente la confusión cuando en sus discursos y editoriales se refieren indistintamente a kirchneristas y peronistas como si fueran un solo cuerpo. Tal vez a algunos les falte el conocimiento de la historia o profundidad en el análisis, pero en muchos otros casos lo que se trasluce es una anticuada convicción y sentir antiperonista: por desgracia con esa actitud terminan siendo funcionales al kirchnerismo, aunque no se percaten de ello. 

Los argentinos están tan golpeados y ocupados en ver cómo subsistir ante cada nueva crisis, que poco le interesan estas cuestiones de la política; sólo esperan que el país avance por la senda de un país normal. Pero para avanzar correctamente hay que tener las ideas claras. Y una manera eficaz de esclarecer un tema es hacer preguntas  del tipo  qué sí y qué no, qué  es y qué no es el Kirchnerismo o el peronismo, a fin de identificarlos y salir de la confusión. A continuación repasaremos algunos de los distintos tópicos:

1-“Si Evita viviera sería montonera”. ¿Sí  o no?

El Kirchnerismo elogia a Eva Perón, Evita, la más peronista de los peronistas. Pero aseguran que “si Evita viviera sería montonera”. ¿Qué les hace pensarlo? Una respuesta posible es que se trate de un slogan útil a fin de construir un relato que confunda peronismo con las izquierdas combativas y violentas que asolaron el país en los 70. Otra vez: no se entiende que las voces peronistas no salieran a desmentirlo. Porque cualquiera que escuche o lea los discursos de Eva Perón en los que declama apasionadamente que ella vive absolutamente para y por Perón, se da cuenta que si Evita viviera sería peronista, nunca montonera.

Amén de que Evita murió en 1952 y no conoció a los montoneros, y que a la fecha de su muerte todavía no habían explotado las bombas opositoras a Perón en el subte A y en otros edificios públicos (1953) ni había sucedido el terrible bombardeo a Plaza de Mayo (16/06/1955) que podría haber encendido la furia de la temperamental Eva. Lo que sí vivió Eva desde su lecho de enferma es el intento de golpe de Estado que encabezó el general Benjamín Menéndez el 28 de septiembre de 1951 movilizando a las tres fuerzas, y que fracasó por el apoyo de los militares leales al gobierno constitucional. La situación no pasó a mayores porque a pocas horas fue desbaratado y no pudieron cumplir con su intención de bombardear, pero el peligro quedó latente y los ánimos muy caldeados. En aquella ocasión el pueblo salió a la calle como un escudo, pero sin armas.

El argumento que sostienen los que están por la afirmación de que “si Evita viviera sería montonera” es que Evita “quería darle armas al pueblo” para defender la revolución peronista. Tomaron esa parte del último discurso de Eva del 1 de mayo de 1952 cuando instaba a “defender a la revolución y a su líder” y “hacer justicia por sus propias manos”, palabras dichas en referencia a los acontecimientos del 28 de septiembre de 1951 que mencioné anteriormente. Realmente no sabemos si esto hubiera ocurrido, pues Eva falleció en julio de 1952 y ya estaba muy debilitada. Pero todo hace pensar que Perón no se lo hubiera permitido. Y esto se deduce de ciertos hechos concretos: ante el intento de golpe del 28 de septiembre de 1951 el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas recomendó a Perón fusilar a su cabecilla Benjamín Menéndez, pero Perón eligió no hacerlo. Cuatro años más tarde cuando ocurrió el golpe de Estado de 1955, en lugar de “armar” a la CGT como se lo solicitaban, Perón volvió a elegir el no derramamiento de sangre y marchó al exilio.

En cuanto a la imagen de Eva para acompañar el slogan publicitario “si Evita viviera sería montonera”, eligieron una foto de Eva tomada una distendida tarde de 1948 en la quinta de San Vicente. Una imagen de Eva vestida de entrecasa y con los cabellos largos y al viento, siendo que en su actividad política y de duro trabajo Evita nunca vistió así, sino con el clásico rodete impecablemente peinado. 



Por qué Montoneros vinculó la figura de Eva Perón a su accionar y su ideología es algo que habría que preguntarles a ellos. ¿Es una identificación que partió de la organización en general  o de las mujeres de la organización? ¿Por qué no eligieron, en cambio, a mujeres con trayectoria más afines a su pensamiento de izquierda como Alcira de la Peña (militante del partido comunista argentino), o Alicia Moreau de Justo (socialista), o a la anarquista Salvadora Onrubia (esposa del dueño del diario Crítica), o bien a alguien del tiempo más actual como Estela de Carlotto? 

De hecho ninguna de las mujeres más cercanas a Eva y a su pensamiento, como la señora Delia Parodi (presidente del partido peronista femenino y de la Fundación Eva Perón a la muerte de ésta,  y diputada nacional hasta 1955), o Ana Carmen Macri (integrante del partido peronista femenino y diputada nacional desde 1951 hasta 1955), ninguna de ellas fue posteriormente montonera. Delia Parodi, al igual que Ana Carmen Macri,  estuvieron presas durante 3 largos años (1955 a 1958), acusadas de traición a la patria y asociación ilícita. Delia falleció en 1991 y Ana aún vive. Ambas formaron parte del Plan retorno de Perón a la Argentina en 1973,  pero nunca fueron montoneras.

Cito a mujeres peronistas de la política, pero también podría nombrar a mujeres del ámbito artístico como lo fueron Tita Merello, Nelly Omar, Sabina Olmos, Pierina Dealessi, entre otras, quienes sufrieron la injusticia, la persecución y la proscripción. Ninguna de ellas fueron montoneras.

 

2- ¿Evita feminista?

 

Hoy día el colectivo feminista radicalizado identificado con la izquierda y el kirchnerismo también asume que si Evita viviera sería feminista.  Para ello llegaron a presentar una versión “feminista” de la marcha peronista (“Las muchachas peronistas”, que según este colectivo encarna a las cinco Evitas: la actriz, la sindicalista, la montonera, la de gala y la de “La Razón de mi Vida”.     


 

Un concepto tan amplio del término “feminista” requeriría analizar los aspectos que lo componen. Seguramente si Evita viviera  bregaría por los derechos de la mujer, como lo hizo en acciones concretas como la Ley de voto femenino, entre otras. Pero… ¿estaría de acuerdo con la última estrofa de la marcha feminista que dice  para que reine en el pueblo aborto en cualquier lugar?”. Una incógnita. Ningún peronista salió a apoyar o desmentir la marcha.



5 comentarios:

  1. Perón Y Evita se manifestaron en contra el aborto. Su filosofía era fundamentalmente humanista y cristiana. Obvio que los tiempos cambian.. pero lo que hacen estas chicas usando la figura de Evita, es una falta de respeto.

    ResponderBorrar
  2. Hay que agregar a los del "Movimiento Evita", todos de izquierda. No saben nada de Evita, usan su nombre y su imagen.

    ResponderBorrar
  3. Dejen de usar el nombre de Peron para asemejarlos a estos millonarios populistas. Años luz!!

    ResponderBorrar
  4. Los radicales ya no existen más. Verdaderos Radicales fueron los Yrigoyenistas y los de Forja, los que se unieron para formar el Peronismos, por los mismos ideales perseguidos, Los que hoy se dicen radicales , son NADA, CHARLATANES, y los más antiperonistas.

    ResponderBorrar
  5. Los Peronistas tampoco existen más. Una cosa fue Perón y otra los peronistas. de la misma manera , una cosa fue Yrigoyen, y otra los radicales...

    ResponderBorrar

Puedes publicar comentarios de manera anónima